Facultad de

Ciencias Sociales

Ciclo Sociedad, Mujeres y Ciencias Sociales: Mahia Saracostti

“Mi proyecto busca el logro del pleno ejercicio del derecho a la educación”

“Modelización del compromiso escolar, factores contextuales (familiares y escolares) y logros socioeducativos de niños, niñas y adolescentes (NNA): Desde la literatura científica internacional a un estudio longitudinal mixto en el contexto chileno” es el proyecto Fondecyt 2021 adjudicado por la doctora Mahia Saracostti, académica de la Escuela de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales UV.

El equipo de coinvestigadores/as lo integran los coinvestigadores Edgardo Miranda y Horacio Miranda, ambos de la Universidad de la Frontera; las investigadoras Belén Sotomayor y Ximena de Toro, estudiantes de Doctorado, y los profesionales de terreno Margarita Shipley y Alicia Veas. Además, al alero de este proyecto Fondecyt están participando tres grupos de estudiantes de Trabajo Social UV, quienes están desarrollando sus proyectos de título: Kriss Páez, Amanda González, Dominique Bravo, María José Díaz, Nerina García, Danitza Aguilera, Constanza Espinoza y Noemí Fernández.

‒¿Qué la motivó a investigar sobre este tema?

El abandono escolar ha sido un asunto frecuente en las agendas de la política educativa internacional y, en tiempos de pandemia, una amenaza, con 24 millones de estudiantes en riesgo según la Unesco.

En América Latina y en Chile, pese a los esfuerzos de las políticas públicas, las trayectorias escolares se presentan caracterizadas por una amplia brecha en términos de equidad socioeducativa. Los problemas más recurrentes se asocian a repitencia, ausentismo, sobreedad, abandono escolar, bajo rendimiento académico, entre otros. En este contexto, este proyecto se sitúa desde un enfoque que busca el logro del pleno ejercicio del derecho a la educación en cuanto a acceso, trayectoria, progreso y la posibilidad de completar la etapa escolar, con políticas socioeducativas que se anticipen a mecanismos ‒muchas veces invisibles‒ de exclusión socioeducativa.

De acuerdo con la literatura científica internacional, Compromiso Escolar (CE) es considerada una variable clave para prevenir temprana y oportunamente la desescolarización y promover la retención escolar en el sistema educativo de todos/as las estudiantes. Desde esta perspectiva, el abandono escolar es la etapa final de un proceso de exclusión socioeducativa que no se restringe a la voluntad del estudiante, sino que incluye una serie de factores contextuales/relacionales (FC) ‒apoyo familiar, del profesorado y de pares‒ además de las variables de vulnerabilidad socioeconómicas más clásicas. En el contexto de crisis sociosanitaria, cierre temporal de los establecimientos escolares por Pandemia Covid 19 y el período de ajustes post crisis, la temática adquiere mayor relevancia considerando que el riesgo de abandono escolar aumenta junto a las condiciones de pobreza del país.

Los resultados esperados de esta investigación permitirían: 1) comprender la conformación del CE y sus FC, a través de los años, diferenciando por ciclo educativo, género y otras dimensiones; 2) realizar un seguimiento a estudiantes y establecimientos para identificar con mayor especificidad aquellos momentos más oportunos para intervenir en la promoción de CE y FC que faciliten la retención en el sistema escolar. Esto considerando que CE y FC son aspectos moldeables y posibles de intervenir tempranamente desde el contexto escolar, a diferencia de variables estructurales como la condición socioeconómica o factores de riesgo como el ausentismo crónico o el rezago escolar; 3) entregar insumos relevantes para la toma de decisiones en las políticas y prácticas sociales y educativas, en un contexto en donde la crisis sociosanitaria por Covid 19 ha puesto en duda algunos supuestos clásicos de la educación escolar; y 4) difundir los resultados a la sociedad, para sensibilizar sobre la necesidad de promover trayectorias socioeducativas positivas y pertinentes, superando miradas hiperfocalizadas y centradas en riesgos para dar paso a enfoques universales y promocionales que permitan salvaguardar el derecho a la educación de todos/as.

‒¿Qué proyecciones ve a su proyecto en la sociedad local y nacional?

Las proyecciones son muy importantes a nivel nacional y también internacional. En Chile, hay servicios locales de educación, municipios y fundaciones que trabajan con el sistema educativo interesados en los resultados del proyecto Fondecyt. Países como Argentina, Colombia, Chile, España, Perú y Uruguay ya se encuentran trabajando colaborativamente con nuestro equipo a través de la validación y ajustes de la plataforma de compromiso escolar: www.compromisoescolar.com. También se puede revisar brochure digital en: https://indd.adobe.com/view/882b3d4c-24f3-45a0-9e9d-c1892b26ee35.

‒¿Qué rol opina que tienen las Ciencias Sociales en el actual momento que vive el país, y cómo aporta a ello su proyecto Fondecyt?

Antes de la pandemia, la deserción y exclusión escolar ya era preocupante, pero la crisis sanitaria ha acentuado el problema. La suspensión prolongada de clases presenciales marca un precedente negativo tanto a nivel de los aprendizajes como respecto de los vínculos de estudiantes con sus pares, profesorado y comunidad escolar. Ello, a su vez, multiplica las posibilidades de ausentismo crónico, deserción y desescolarización.

En este contexto, el abordar el Compromiso Escolar (CE) y los Factores Contextuales (FC) que lo condicionan, desde las políticas educativas, es determinante para contribuir con trayectorias educativas significativas y diversas. El país necesita proteger las trayectorias escolares de todos y todas; en ese desafío, mi línea de investigación puede aportar de manera importante a las necesidades del país y también en Latinoamérica en general, especialmente en pandemia y postpandemia.

Mi proyecto Fondecyt se sitúa desde un enfoque que busca el logro del pleno ejercicio del derecho a la educación en cuanto a acceso, trayectoria, progreso y la posibilidad de completar la etapa escolar, con políticas socioeducativas que se anticipen a mecanismos ‒muchas veces invisibles‒ de exclusión socioeducativa.

Rector creó comisión que definirá orientaciones en materia de salud mental a nivel institucional

*La integran seis especialistas en el tema,que dispondrán de tres meses para presentar propuestas que faciliten un abordaje integral.

Proponer un conjunto de orientaciones que sirvan de base para la definición e implementación de nuevas políticas, de acciones más precisas y de una estrategia permanente de prevención e intervención temprana en la materia, a nivel institucional, es el objetivo de laecientemente creada Comisión de Salud Mental de la Universidad de Valparaíso.

La instancia fue convocada a expresa petición del rector Osvaldo Corrales e instituida oficialmente mediante un decreto fechado este jueves 1 de julio, en atención a la importancia y a la insospechada dimensión que este tema ha adquirido en el último tiempo, como resultado de los múltiples problemas y desafíos que hoy enfrenta la mayoría de las personas a nivel nacional y global, los cuales se han agudizado debido a la pandemia, afectando en lo particular y de gran manera a estudiantes, docentes y personal que cumple funciones al interior de las diferentes comunidades educativas.

“Como Universidad de Valparaíso no podemos permanecer indiferentes ante esta realidad, de la que tampoco hemos podido escapar. Si bien desde hace años se realizan iniciativas y se han aplicado instrumentos destinados a acompañar y ofrecer ayuda a los integrantes de nuestra institución que han padecido problemas de esta índole, el contexto nos exige un esfuerzo mayor e ineludible. Hoy tenemos el deber de generar nuevas formas de trabajo que en lo posible nos ayuden a paliar los efectos de esta situación compleja que vivimos. Hay una afectación importante en materia de salud mental, que se expresa de distintas formas: en depresión, en ansiedad y otros diversos trastornos. Incluso, en casos dramáticos que hemos conocido y lamentado profundamente. Por lo tanto, existe la necesidad de generar una respuesta institucional acorde para un fenómeno que nos obliga a estar mejor preparados y que debemos enfrentar de mejor manera”, argumentó el rector Corrales.

Por ello, y tras sostener una reunión con decanos en la que recogió sus impresiones y opiniones al respecto, la máxima autoridad de la UV resolvió crear una comisión integrada por seis especialistas en el tema, propuestos por las representantes de las Facultades, los cuales dispondrán de un plazo inicial de tres meses para presentar un documento con propuestas que consideren necesarias y que a su juicio faciliten el abordaje integral de la salud y el bienestar mental bajo una perspectiva triestamental.

“Esta comisión ha sido creada por decreto y contará con sus propios estatutos, por lo que operará en forma autónoma. Su tarea será la de generar un documento cuyas propuestas y conclusiones podrían derivar, incluso, en la conformación de una instancia cuya labor sea permanente y de un sistema formalizado en esta materia. En el fondo, este es el paso inicial de un primer ciclo de trabajo operativo, con miras a la implementación de políticas y de una estrategia que nos permita avanzar de manera efectiva, eficiente y oportuna en salud mental, como nos comprometimos al presentar nuestro plan de acción para esta rectoría”, precisó el profesor Osvaldo Corrales.

Integrantes

La Comisión de Salud Mental de la Universidad de Valparaíso quedó conformada por el médico psiquiatra Reginald Rees, la enfermera Roxana Gálvez, los psicólogos Carlos Clavijo y Javier Morán, el sociólogo Jorge Chuaqui y la trabajadora social Ketty Cazorla, quien además fue escogida para asumir la coordinación general de este grupo de trabajo.

Durante la reunión de presentación en modalidad remota a la que fueron invitados por el rector, los seis integrantes agradecieron ser considerados, al tiempo que valoraron la preocupación de las autoridades por este tema.

En el encuentro también participaron el vicerrector académico, Carlos Becerra; el director de Gestión y Desarrollo de Personas, Juan Pablo Jaña, y la directora de Asuntos Estudiantiles, Pierina Penna, quienes apoyarán la labor de los comisionados y servirán de articuladores entre estos y las unidades de sus respectivas áreas.

Todos coincidieron al señalar que la creación de esta comisión representa tanto un desafío mayor como una oportunidad de dar cuenta de la gran capacidad instalada que posee la UV para el diseño de sus propias políticas en este ámbito, así como en otros, con base en la evidencia obtenida a través de investigaciones, estudios, encuestas y otras iniciativas que hacen factible dar una respuesta institucional más orgánica y activa en lo relacionado con la salud y el bienestar mental de sus estudiantes, docentes y personal.

Autoridades e investigadores de MIDAP se reúnen con nuevas autoridades de la UV

El pasado 1 de marzo de 2021 asumió la nueva vicerrectora de Investigación e Innovación de la Universidad de Valparaíso, María Soledad Torres. Esta casa de estudios es una de las seis instituciones albergantes de MIDAP, con quienes existe actualmente un importante desarrollo conjunto a través del trabajo de investigadores jóvenes, colaboradores y estudiantes doctorales.

En este contexto, el martes 21 de junio se realizó una reunión entre las autoridades de la Universidad de Valparaíso, de MIDAP, así como investigadores de ambas instituciones. Asistieron la vicerrectora de Investigación e Innovación, Soledad Torres; el director de Investigación, Oliver Schmachtenberg; la cCoordinadora de Investigación, Francisca Rosenkranz; el director de MIDAP, Juan Pablo Jiménez; la subdirectora Marcia Olhaberry; la directora ejecutiva Susana Maldonado, y el director de Investigación Alex Behn. Asimismo, participaron el decano de FACSO, Juan Sandoval; la directora de Investigación de FACSO, Mónica Iglesias; el director de la Escuela de Psicología, Gonzalo Lira; y los investigadores de MIDAP Javier Morán (Inv. Joven), Alexies Dagnino y Ulises Ríos (Inv. Colaboradores) y Fanny Leyton (Est. Doctoral), quienes se desempeñan en las facultades de Ciencias Sociales, Ciencias y Medicina de la casa de estudios.

En esta oportunidad, Juan Pablo Jiménez presentó a las nuevas autoridades el trabajo que realiza el Instituto MIDAP desde 2015, incluida la investigación desarrollada por los y las investigadoras MIDAP pertenecientes a la Universidad de Valparaíso. En esta instancia se compartieron los principales desafíos presentes y futuros en la investigación en salud mental, la que se ha visto relevada por el actual contexto de pandemia y crisis social.

Sobre la reunión, el director de MIDAP, Juan Pablo Jiménez, señaló que "la primera vez que nos reunimos con las autoridades de la Universidad de Valparaíso fue a fines de 2019”. El Investigador Joven y académico de la UV, Javier Morán, agregó que “esa fue una oportunidad para que la Universidad tuviera mayor conocimiento y reconocimiento del trabajo que ha hecho MIDAP y eso se plasmó en que a partir de eso  se comenzó a incorporar un mayor número de investigadores al Instituto por parte de la UV, un desafío que MIDAP había hecho explícito. Junto con eso, se desarrollaron actividades en la UV con participación de MIDAP, como los cafés científicos, y actualmente desarrollamos un proyecto de investigación financiado por el Instituto en el que participo junto a Fanny Leyton y otros investigadores de MIDAP”.

“Me dio mucho gusto reunirnos con el nuevo equipo a fin de fortalecer el núcleo de investigadores jóvenes para preparar el terreno para la renovación de MIDAP", señaló Jiménez. Sobre las expectativas luego de esta reunión, Morán explicó que “son las de promover un mayor número de investigadores por parte de la UV vinculados a MIDAP y a líneas de investigación que ya están andando, así como potencialmente la promoción de líneas nuevas que vayan en consonancia con las fortalezas que tiene la Universidad de Valparaíso, que diría que son el desarrollo de la psicopatología –relacionado al trabajo que se realiza en Psiquiatría–, neurociencias, que es un área en la que tenemos muchos años de desarrollo, y en tercer lugar, la investigación sobre los aspectos históricos en términos del trauma y psicosociales que ha venido desarrollando la Escuela de Psicología, en la línea de estudio de las determinantes sociales de la salud mental”.

Fuente: MIDAP: http://midap.org/autoridades-e-investigadores-de-midap-se-reunen-con-nuevas-autoridades-de-la-uv/

Académica de la Facso presenta ponencia en taller “Nuevas fronteras en tecnologías reproductivas”

*Doctora Carla Cubillos, de la Escuela de Psicología.

*Propósito del encuentro internacional es debatir sobre la reproducción asistida en los países de tradición cultural católica.

“Políticas públicas en el campo de la reproducción asistida con donantes: notas sobre la agenda neoliberal en la desgobernanza del trabajo reproductivo” es la ponencia que presentaba este miércoles 23 la doctora Carla Cubillos, académica de la Escuela de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales de la UV, en el taller “Nuevas fronteras en tecnologías reproductivas. Interrogando la reproducción en el siglo XXI: ¿cómo influyen en los países de tradición católica?”, organizado en el marco del proyecto Social Challenges of Medically Assisted Human Reproduction in Ibero-American Countries of Catholic Culture Tradition, financiado por la Unión Iberoamericana de Universidades.

El evento se desarrolló el 21, 22, 23 junio, correspondiendo a la profesora Cubillos exponer en el Panel I, sobre feminismos y técnicas de reproducción humana asistida. La actividad se realizó de manera virtual, transmitida por streaming a través del canal youtube.com/user/CEIICHUNAM.

Explica la doctora Cubillos que fue invitada a participar en esta actividad por su colega, la profesora Consuelo Álvarez, del Departamento de Antropología Social de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, quien es una de las coordinadoras de la Red de Investigadores en Reproducción Humana Asistida, que organiza este evento. “A la profesora Consuelo Álvarez la conozco desde hace muchos años, porque formamos parte del grupo de investigación ‘Antropología de las Políticas Sociales y Culturales’ de la Complutense, y en el marco de ese grupo hemos participado en varias cosas en la línea de investigación de las técnicas de reproducción asistida. Aunque esa no es mi línea principal de investigación, que son los Derechos Humanos y las políticas públicas, evidentemente hay bastante relación, porque aquí abordo la reproducción humana asistida en la línea de las políticas públicas”.

Destaca que la referida Red de Investigadores en Reproducción Humana Asistida “es un grupo interdisciplinario interuniversitario que se ha especializado en biotecnología reproductiva y está integrado por investigadores de varios países, que tienen en común el idioma de raíz latina: Brasil, México, Italia, Francia, Argentina, España, Angola, Portugal, entre otros. El marco sociocultural de la Red es que los países que la integran comparten una tradición cultural católica, lo que la distingue de la investigación hegemónica en esta línea, que es anglosajona”.

Explica la académica que “el propósito del encuentro es debatir sobre la reproducción asistida en los países de tradición cultural católica en distintos temas, los que se definieron como diferentes ejes temáticos de cada mesa, y se distribuyeron en los tres días que duraba el encuentro”.

Sobre el panel que integró, “Feminismos y técnicas de reproducción humana asistida (TRHA)”, indicó que “me pidieron que contribuyera con una exposición desarrollando una de las líneas que estuve trabajando hace poco en coautoría con dos profesoras de la Complutense, Ariadna Ayala y Begoña Neira, con quienes publicamos un libro. Lo que hice fue recoger desde ahí la reflexión sobre la desgobernanza que hay en el campo del mercado de la reproducción humana asistida, ampliándola a la cuestión de cómo esta falta de gobernanza, esta falta de política, es muy conveniente con el marco neoliberal y con los valores de la familia tradicional que defiende a ultranza este marco”.

Añade Carla Cubillos que “este tema evidentemente confluye con el análisis feminista, porque es inevitable la referencia a la explotación de los cuerpos de las mujeres. Yo me centro en el tema de la ovodonación, la donación de óvulos, y creo que puede perfectamente hacerse una analogía con las granjas de huevos, donde tienen a las gallinas produciendo huevos en serie, pues yo creo que la ovodonación que se hace en las clínicas de reproducción asistida también es una industria. Es un tema brutal, y además muy poco visibilizado, sobre todo si lo comparamos por ejemplo con la gestación subrogada, que todo el mundo critica, sin ver que el tema de la donación de óvulos es igual, casi peor incluso en términos físicos, por los efectos que luego produce esa hormonación en las mujeres”.

Los paneles que consideró el taller “Nuevas fronteras en tecnologías reproductivas” fueron los siguientes: “Feminismos y TRHA” y “Gestación por sustitución”, el lunes; “Representaciones del embrión en las TRHA” y “Donantes reproductivos”, el martes, y “Dilemas biomédicos en las TRHA” y “Vínculos, familias y TRHA”, el miércoles.

Carla Cubillos es doctora en Trabajo Social por la Universidad Complutense de Madrid, académica de la Escuela de Psicología de la Facso e investigadora del Proyecto Anillo SOC 180007 “Cultura política y postdictadura: memorias del pasado, luchas del presente y desafíos del futuro”.

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